Corrupción y políticos

En Grecia, la luz del caos sigue parpadeando y la gente, harta de soportar humillaciones y azotes de los corruptos, cada día se muestra más dispuesta a tirarse al monte. Pero todavía no lo ha hecho. En Grecia, las telarañas reinan en las despensas y la dignidad del hombre sufre cuchilladas a plena luz del día, ahora se ha descubierto que varios ex ministros, entre ellos el actual presidente del Parlamento, están acusados de pertenecer a una empresa que blanqueó 10.200 millones de euros procedentes de comisiones ilegales. Los encartados en este feo asunto pertenecen a Nueva Democracia, el partido que ahora gobierna.

Grecia, que sufre heridas en todos sus costados, que no sangra porque ya no tiene sangre, ha padecido durante décadas el azote de los políticos ineficaces y corruptos del ND y los socialistas del PASOK, dos partidos que se han alternado en el innoble menester de llevar a la ruina al país que germinó la democracia.

Puede que se destapen casos tan ignominiosos como el de estos ministros indeseables, que tienen que ir a la cárcel por la vía de urgencia antes de que, por la misma vía urgente, se inventen una ley que los libere de sus denigrantes pecados.

Lo realmente curioso, y yo calificaría de inexplicable, es que, con la soga de la malvada troika europea apretándole indecentemente el cuello, Nueva Democracia, uno de los dos partidos originarios del desastre, se erigió ganador en las últimas elecciones. Asustado por la dañina propaganda mediática (que los alemanes auspiciaron), el pueblo heleno votó por este harakiri electoral.

En España, los escándalos sacuden este territorio. Gürtel , el caso de los trajes, el caso Matas, el caso Noos, los Eres de Andalucía, el caso Mercasevilla, el caso Liceo, el caso Campeón… un rosario de delitos que lleva al sonrojo a las estatuas de piedra. Los políticos, sean por la derecha (PP) o por la izquierda (PSOE),  incluso con los nacionalistas (CIU), no pueden tirar la primera piedra, pues quedarían retratados. Pero siguen ahí, a pie de cañón, ajenos a todo e inmunes al sufrimiento del ciudadano.

Decía Malraux (André): “Es muy raro que un hombre pueda soportar su condición de hombre”. Y puede que sea verdad. Porque aguantamos y callamos. Callamos. Puede que un día nos miremos al espejo y lo rompamos horrorizados ante lo que vemos.

José Manuel García-Otero

2 Comments

  1. Marcu dice:

    El gran problema no está en que ellos (PP y PSOE) lo hagan que sí lo han hecho y seguirán haciéndolo, el gran problema está en que NOSOTROS seguimos votándoles.

    • Esa es la cuestión, la madre del cordero. De ahí mi comentario la semana pasada y, de paso, esta también. Pero la cosa se está poniendo muy seria. O damos un volantazo ya o la regresión más espantosa se nos echará encima. Lo peor es que lo pagarán nuestros hijos y los hijos de sus hijos.
      Un abrazo!

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