Ellos serán vencidos

Puede que el silencio siga abrigando nuestras casas y puede que la noche se lleve vidas y algo más que sueños. Puede que algún día los montes ardan y el mar duerma; puede que el miedo baje la guardia y sea vencido. Porque un día serán vencidos los que calumnien, difamen y maten a un hermano.

También serán vencidos los que mientan y codicien, los que traicionen, los que maten en nombre de nadie, los que agredan a los débiles, los que roben, los desleales, los que oculten la verdad en las mazmorras del corazón.

También verán el sol a sus espaldas aquellos que fabulen y rompan las palabras hermosas, los que incendian y maldigan a los inocentes; los que escandalicen a los niños; los que huyan en desbandada por negarse a luchar contra las tinieblas de la cobardía.

Vivimos en un país condenado a la tristeza por culpa de la usura y de unos políticos fieles al dinero y desarraigados de la calle. Caminamos por un valle de espinas y despojados de cualquier tipo de sonrisa; las aves carroñeras esperan su ración de hombre desesperado y el cielo no espera, rompe cántaros de agua y lunas, candilejas de viento y sal.

Nacimos en un amanecer que un día fue nuestro y alguien nos robó. Queremos seguir viviendo y decirlo fuerte la mañana que recuperemos la voz y el alma. Pronto seremos todos y ellos serán vencidos. Decidlo fuerte.

Foto: Carmen Vela

José Manuel García-Otero

No Comments

Escribe un comentario


*Necesario